lunes, 22 de marzo de 2010

TRADICION ANCESTRAL



Tengo que contarte, para tu conocimiento, que ellos han sido, en ocasiones ignorados y otras veces vituperados, tratados con sintomático desprecio. Es propio del que escribe "su historia" y al contacto con otro pueblo trata de desprestigiar a éste.
Tu bien sabes, porque conoces la tradición oral de la que eres portador, que los tuyos son valientes honestos y bravos en la lucha. Tu y yo sabemos que es así y que el orgullo que ha trasmitido a las generaciones nuevas no es vano ni infundado, es tan real como el papel que soporta éstas palabras.
Tu deber ahora es recordarlo con afecto, respeto y gratitud y trasmitir a los demas las enseñanzas, otrora orales, que estan grabadas en el viento, en la piedra y en la tierra. Tu debes construir con nitidez su imagen para que los mas pequeños no se hagan la idea de un fantasma, de un plasma etéreo porque no es eso, él es real, son reales, lo fueron todos.
Tu eres poseedor del troquel que marca de forma indeleble y ese sello no lo debes distorsionar o disimular, por contra debes dar a conocer el valor intrínseco que ha transmitido y que tu debes continuar.
No tomes decisiones desde el complejo, no debes ser humilde sino altivo al usar con ellos los valores morales inherentes a todos.
Muestra orgullo sin metáforas, describiendo la raiz profunda en la tierra, el grueso y robusto tronco, la fortaleza del duramen, las múltiples ramas. Los apendices se extienden mas allá de las fronteras y tocan también otros cielos, otras tierras y otros corazones.
Eres tu ahora portador de la savia, que es sangre, savia roja que tienen tus ojos para que con los suyos puedan ver el pasado y puedan con paso seguro vislumbrar el futuro, porque sin pasado no hay futuro predecible.
La energia no aparece de la nada, siempre ha estado ahí transformandose, acaso con fuerza muscular y cuando el cuerpo muere se transforma pero no desaparace jamás, siempre está ahí contigo.
Toma la energia vital, poseela, úsala y cuando sea el momento transmitela a los tuyos.
Yo confio en que así sea.

martes, 26 de enero de 2010

LAS SENSACIONES INDEFINIBLES







Las sensaciones controvertidas esporádicas y espasmódicas que él experimenta ocasionalmente producen convulsiones a veces explosivas. Son volcanes en erupción, llamaradas de la floresta que se calcina, que el viento aviva y la lluvia apaga. Así son esas extrañas sensaciones que de forma tan compleja bullen en su cerebro sin poder dar explicación cierta a tales hechos que se suceden luego de tensas calmas. Él no puede dar razón de forma explícita a tales acontecimientos, no puede razonar con diáfana claridad lo que sucede, son hechos y circunstancias inexplicables.

En ocasiones cree que razona con esa parte del cerebro analítica y matemática, otras, piensa con esa otra parte cerebral idealista, quizás poética y emocional, la parte artística que lo inunda con ése néctar esencial para él. Otras veces quiere pensar que no es así y que todo tiene razón de ser, es el hígado el que “piensa” y le transmite esas peregrinas ideas que parecen salidas desde otros recónditos lugares del ser.

La mayoría de las veces no es una cosa ni otra. En las distintas etapas por las que ha pasado ha sufrido sucesivas metamorfosis, pero esas erupciones, ese fuego, esos incendios han sido producto de esa sangre que constantemente riega los órganos vitales y de la misma forma que el cerebro no puede quedar sin su alimento, de la misma manera que el estomago necesita mas sangre en la digestión, de la misma forma ese otro órgano anatómico exige en insospechados momentos un aporte extra del elemento líquido. En ese momento se dispara como un chorro, como un enorme y enérgico geiser, la sangre bulle por escapar , sube como un torrente a la cara y colorea con su paleta monocolor las mejillas, empuja el músculo cardíaco acelerando la diástole y la sístole , no hay bradicardia sino taquicardia, algo dolorosa y dulce. El estomago reclama su parte del regalo sanguíneo y empuja las paredes queriendo quebrarlas.

En su mente todo es confusión, no puede explicarlo, no sabe explicarlo, creo que tampoco tiene la intención ni la necesidad de hacerlo, es algo intrínseco en él. Esas sensaciones de éxtasis infinito y muerte súbita son por reales inexplicables, son acontecimientos para guardarlos y dar expresión de ello en ocasiones y circunstancias especiales, son algo secretas para él.

sábado, 12 de diciembre de 2009

CON EL PLACER EN LA MEMORIA



Antiguamente en estas latitudes y ahora en esas otras otras tierras nuestras se han prodigado con amplitud infinita multitud de pequeños y grandes momentos de placer. En uno y otro lugar esos momentos son rememorados con veneración.
Para el pródigo el “dolce far niente”, tiene sentido y razón.
Él disfruta y se regocija en su soledad a veces, sin embargo sabe que nunca está solo. Se ensimisma como en un sueño con el paisaje exuberante y verde, arcoiris de colores, fina llovizna y los distintos azules del cielo. Para él este y aquél lugar que te describo, podría parecer el rincón del mundo lugar de descanso de los dioses.
Los distintos y cambiantes paisajes, que las circunstancias han puesto ante sus ojos, han sido grabados en sus pupilas y han hollado muescas eternas en su cerebro y corazón. Montes multicolores, ríos y lagos, exuberante vegetación, rocas y tierras con todos los tonos ocres imaginados, litorales abruptos o arenosos, manglares y selvas, todo son imágenes inolvidables, no siempre bucólicas, mantenidas para siempre en el archivo eterno que él posee para la eternidad, para compartir con todos, para regalar oídos infantiles, para despertar conciencias dormidas. Para contar lo bueno de las estampas y reprobar y aborrecer todo aquello que se destruye, que se ignora, tu sabes que la ignorancia es un peligro.
El placer que pregona es ése, el conocer, dar a conocer, rescatar, respetar y conservar, trasmitir y honrar. Es la memoria de los pueblos, la cultura y tradición.
Los placeres son los pueblos, sus paisajes y su gente, la música mas pura y sencilla, el trino de las aves, los azules y verdes de sus mares, la brisa jugando al escondite con los árboles del bosque, la hojarasca y la leña.
Los placeres pueden ser grandiosos o íntimos, según tus ansias propias. Un libro, un lienzo, una liña tendida a la orilla del mar.
Las personas, el amor inconfesado, las confesiones tardías, lo que jamás dirás, lo que guardas celosamente para ti, en tu cerebro, tu corazón o tu hígado.
La alegría de un niño, el bienestar de un niño, los juegos de un niño, eso son placeres que deleitan y enriquecen, ayer y mañana.
Infinitos son los placeres que circulan a su alrededor, casi siempre los atrapa y guarda, otras veces se le escapan por la distracción en otro paisaje. Casi siempre los paladea nítidamente
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domingo, 15 de noviembre de 2009

EL LUGAR QUE OCUPAMOS


Ahora te cuento lo que acontecía cada día y cada noche en aquel lugar, que no recuerdo con melancolía ni con dolor, sólo quizás con una pizca de nostalgia por las cosas que encerraba en si misma, per sé. Era un mundo nada novedoso ni original, era común a todos y cada uno, era la comunidad.
Terminadas las labores propias de cada cual , todos se iban recogiendo al auchon. Cuando languidece el día y la luz diurna se va esfumando paulatinamente y las sombras de la noche van al encuentro del sol sin encontrarlo jamás, comienza entonces otra etapa tan propia, carismática de la época previa al alumbramiento de la modernidad que hoy conocemos. Aquel era otro mundo increíble. No existen los adelantos técnicos tan comunes en nuestro diario vivir de hoy.
Cuando la oscuridad lo opaca todo, relucen otras clareas oportunas. Las estrellas nos regalan su luz con diáfana claridad, lo mismo que la luna cuando está hermosamente llena. Y en el núcleo familiar se encienden los mechurrios o las velas, los quinqués o las lámparas de aceite o el carburo.
Todo ello ofrece un ambiente algo lúgubre, que refleja por doquier innumerables siluetas que los mas pequeños interpretan fantasmales. Estas luces amarillean el rostro y los objetos, no aprecias con claridad el estado de las cosas, las formas, los volúmenes, la perspectiva y los colores están completamente distorsionados.
En esos momentos y en ese escenario improvisado pero cotidiano se reúnen todos al socaire de una hoguera, todos los miembros, familiares, amigos y vecinos, viejos, adultos, niños y adolescentes. Cada cual comienza una historia, un cuento o la hazaña diaria de su diario vivir. Pero son los viejos los que atraen la atención de todos, son los chamanes, los curanderos, los que embrujan el alma del mas joven. Todos escuchan con atención las historias antiguas de la tierra, de otros lugares desconocidos también, porque siempre existió un viajero que contó lo que vio allá. Las historias pasadas siempre despiertan interés en todos, pero son los cuentos de brujas, hechizos y cosas ocultas de ultratumba lo que embelesa y espeluzna a todos, sobre todo a los mas pequeños que se irán a dormir con el temor en el semblante.
Horrorizados y felices, ¡que paradoja!, se van todos a dormir porque mañana en el devenir del diario trajín habrá que hilvanar historias que contar para continuar la tradición.

lunes, 12 de octubre de 2009

LA CASA ANCESTRAL



Para los ingleses “house” es un lugar definido, sin embargo “home” es algo impreciso, algo intangible pero que irremediablemente describe un entorno, un “no lugar” inmenso que irradia calor profundo, que abrasa en sentido de lazo, que une y cobija, que ampara y protege, que fabrica incansablemente amor, el que reparte generosamente y que es alimentado permanentemente del mucho sobrante. Eso es “home”, es el hogar, el lar, ese lugar único para todo ser.
Físicamente “la house” en su descripción puede ser cosa bien distinta. Ésta casa que yo te describo es un pajar, edificado en piedra seca de doble pared y sostiene el techo grandes y robustas vigas de tea. No hay decoración, la necesaria instrumentación imprescindible en la cocina, los teniques en el fogón de leña, los camastros en la única estancia familiar. No me preguntes que milagros acontecía para el acomodo de toda la familia en tan poco espacio. No lo recuerdo con exactitud, tampoco quiero hacer el esfuerzo de recordarlo. Merece sólo la pena recordar los momentos felices, que fueron muchos, aunque efímeros, aún en medio de las dificultades.
Como habrás observado ya, eso es el campo, cualquier lugar que tu imaginación logre recrear. Hay olor a leña, a fruta fresca, acomida en el puchero exhalando divinos vapores que te llaman, que te atraen.
Los pocos animalitos que posee la gran familia “pastorean” a su libre albedrío, sin tapias ni enrejados. La chiquillería juega sin descanso con cualquier cosa. La jugueteria se fabrica “in situ” con los abundantes materiales que la naturaleza ofrece con apabullante generosidad. Hay de todo, no sabemos lo que falta, quizás porque no lo conocemos. No hay contaminación de ningún tipo y nuestro entorno es azul y verde, rojo en las mejillas y el corazón, porque la sangre abundante bulle por salir de nosotros y desparramarse, es sangre fuerte, es como un germen de hematocrito en cada plaqueta que contará historias varias en el futuro, en cualquier lugar, quizás en otra tierra.
La casa es eso que te cuento, materiales inertes propios del lugar.

martes, 6 de octubre de 2009

LAS RAICES EN LA TIERRA



Nuestro entorno no es original, al contrario, es tan común que relatar los primeros años en la vida de cualquiera de nosotros podría parecer pretencioso en el relato. La infancia y el ambiente familiar se repite indefectiblemente como un calco, una copia repetitiva en cualquiera de nosotros.La morada es humilde al extremo, la prole extensa y el alimento frugal, monótono y escaso. Convivimos padres, hermanos, abuelos y algún agregado espontáneo que nunca falta. No se reparte bien el pan, se reparte bien en cambio el hambre que jamás nos abandona.


El progenitor trabaja en la fábrica, el abuelo en el campo exprimiendo la tierra que riega con sudor, ninguno fue a la escuela pero poseen la sabiduría innata que yo no tengo porque yo si voy a una escuela. La escuela está contaminada por agentes psicológicos extraños que ayudan a confundirnos y en el transcurso del tiempo averiguamos los yerros en que nos han hecho tropezar, esa es otra historia.El ambiente es rústico, la educación paternal estricta, la fraternidad es de amplisimo espectro y el amor familiar grande, muy grande y de la mejor calidad.El padre es aglutinador, como un pulpo con infinitos tentáculos que lo abarca todo. La madre es ejemplar en abnegación y trabajo. Físicamente bellos ambos. Se suceden las paradojas. A un tiempo te cobijan, como la gallina a los polluelos y al tiempo te sacuden las entrañas cuando no te acomodas a los criterios establecidos, como en una especie de fuero marcial. Yo, podría ser cualquiera, te cuento las vivencias acaecidas en aquel ya lejano momento que rememoramos, no sin excedente dosis sentimental, mezcla agridulce, como limonada con guarapo que gusta y refresca y sin embargo ripia al paladar.


Retomaré la narración mas adelante.

domingo, 4 de octubre de 2009

MIGRANTES


El bergantin se descuaderna por momentos, las olas embravecidas por el fuerte viento de costado amenazaba virar del revés la frágil embarcación, las velas en jirones apenas resistían el brutal empuje de Eolo. Llevábamos mas de cuarenta días en alta mar, escaseaba el agua y la exigua comida envasada en las cajas de madera y sacos de algodón hacía días que había desaparecido. Nos manteníamos, casi esqueléticos, del poco pescado que conseguíamos izar a bordo.

Habíamos salido, precipitadamente y de forma furtiva, de las “Afortunadas”, de una de ellas, no importa cual, todas son una sola y un solo destino las une. Tiene historias, muchas, desconocidas casi todas, tergiversadas las más. Quién latinizó la “Fortunae” vivió, desde luego, una era diametralmente distinta a la actual. Increíblemente vemos tierra, las soñadas Antillas, islas también “nuestras”.Todos somos jóvenes, muchos imberbes, pero todos animosos soñando con una nueva vida, vida en libertad y prosperidad. Vamos a dejar el fantasma del hambre, la penuria y miseria atrás, para siempre.


Allá quedaron los nuestros, hermanos, padres, toda la parentela y los amigos. Quizás quedó algo más que llevo en confusión en la mente, quizás en otro órgano vital reconocible, no sé. La esperanza de una nueva vida, mas grata, nos ha empujado a todos a la aventura, a lo desconocido, la tierra de porvenir nos espera.

Te iré contando mas.